Últimamente he estado algo asustada. Hay un hombre que me está acosando y, para mi sorpresa, resultó ser gran amigo de un ex mío. Lo más lamentable es que no solo aparece en mis eventos, sino que incluso ha intentado besarme a la fuerza frente a varios colegas artistas. Ya varios compañeros han presenciado cómo me hostiga, cómo me mira con una morbosidad perturbadora y fuera de lugar.
Ese señor se me acerca para hablarme de mi ex y muchas veces le digo que no quiero que me hablen de el. ya cuando alguien lo nombra solo digo: no quiero hablar de el, cambie de tema o me voy.. pero insistentemente empieza a contarme cosas repugnantes, historias realmente dolorosas que me han dejado helada. Cada palabra suya me produce un profundo rechazo. Siento tristeza, sí… pero sobre todo una especie de desilusión tan grande, que me ha hecho preguntarme cómo fue posible que yo alguna vez permitiera que un hombre así entrara a mi casa, a mi vida, a mi familia a mi piel.
Me habló de temas asquerosos… y no sé si sea el universo intentando abrirme los ojos, mostrándome a gritos con quién estuve realmente. Pero lo único que sé, es que mi ex y yo teníamos energías diferentes... ESTOY PROFUNDAMENTE DESEPCIONADA NO SOLO POR SU TRATO GROSERO HACIA MI, SI NO POR ENTERARME DE SUS ANDANZAS Y ....
Yo soy una mujer valiosa, linda, fuerte, llena de luz. Le brinde mi hogar, mi cuerpo, sinnnn protección, hasta quise un hijo con el, pero nunca lo habría hecho si hubiera sabido, lo que ahora se, y ese amigo de el, no es la única persona que me ha contado cosas!!!... No merezco sentirme así. Ahora entiendo que muchas cosas no funcionaban, que todo se venía abajo, y era por la energía que él traía consigo: oscura, caótica, incompatible con quien soy yo ahora.
Él está acostumbrado a un estilo de vida que yo jamás le iba a ofrecer… porque yo no soy una mujer vacía, ni falsa, ni sin alma, nunca fui de tener sexo por tener, ni de ofrecerme por dinero... el al contrario, trabaja solo para pagarlo.
Tampoco soy una mujer que se humilla, que se traiciona a sí misma o que permite que otros definan su valor.
Hoy comprendo que mi cuerpo, mi corazón, mi arte y mi energía son sagrados.
Y jamás volveré a entregar todo lo que soy a alguien que no se lo merece.
Con amor (y con fuego),
Alexandra.

0 comentarios:
Publicar un comentario