martes, 9 de septiembre de 2025

jueves, 14 de agosto de 2025

🌟 🌟 Oración poderosísima de protección total,en la Luz de Dios.

 *“Amado Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesús,hoy me cubro con Tu luz y Tu amor infinito.Envuelve mi vida, mi familia, mi hogar, mi trabajo, mi voz y mi saludcon un círculo de fuego divino que ninguna sombra pueda atravesar.Bendice y protege a (mencionar Nombres )y a todos los que amo,para que estemos siempre guiados por Tu paz y Tu verdad.Cierra toda puerta al mal,rompe todo lazo de envidia, mentira o daño,y que solo entren a mi vida las personas y energías que Tú envíes para bien.Lléname de fuerza, fe y alegría,y que cada paso que dé sea bajo Tu luz y Tu voluntad.Amén.”*

martes, 12 de agosto de 2025

e enamoraste de un hombre roto… y él te rompió a ti.

No porque fueras mala.
No porque no supieras amar.
Sino porque tu amor tocó partes de él que ni él mismo había tenido el valor de mirar.

Tu ternura le pareció una amenaza.
Tu paciencia, una tortura.
Tu estabilidad, un espejo que le mostró su propio caos.

Porque tú llegaste con manos limpias y corazón en paz… y él solo conocía guerras.

Creyó que el amor dolía, que se rogaba, que se mendigaba.
Creyó que el amor era sobrevivir, no habitar.

Y tú llegaste con calma, con constancia, con la loca idea de que amar también podía ser fácil.

Pero un hombre roto no quiere paz… la paz lo asusta.
Prefiere el caos que ya conoce, el drama que le distrae, la adrenalina que le da la ilusión de sentir.

Y tú intentaste rescatarlo.
Te quedaste cuando sabías que debías irte.
Callaste para no herirlo. Disculpaste lo que no tenía excusa. Disfrazaste tus heridas con “todo está bien”.

Pero no, no estaba bien.
Porque el amor no cura lo que solo la voluntad puede sanar.
Porque no importa cuánto amor le entregues a alguien… si esa persona no quiere salvarse, te arrastrará en su naufragio.

Y sí… cuando por fin te pusiste un límite, te llamó fría.
Cuando dijiste tus verdades, te dijo cruel.
Cuando lo cuidaste, te acusó de invadirlo.

Te enamoraste de un hombre roto… y él te rompió.
No por maldad, sino por costumbre.
Porque tú eras hogar, y él solo conocía trincheras.

Pero escucha esto, mujer:
No eras demasiado.
No fuiste el problema.
Solo fuiste luz en un lugar donde la oscuridad había sido ley durante demasiado tiempo.

Y eso, mi amor, duele.
Pero también libera.

Porque algún día, esa luz volverá a brillar en alguien que sí sepa quedarse…
sin miedo.

 

miércoles, 6 de agosto de 2025

domingo, 20 de julio de 2025

Que aparezca en tu vida una persona que te sostenga sin temor, que no huya de tu intensidad ni de tus silencios.
Una persona que te represente con orgullo, que ame tu arte, tu voz y tu verdad.
Que no sea perfecta, pero sí valiente. Que quiera compartir el camino, aún con piedras, y que luche contigo, no contra ti.
Una persona que sepa cantar contigo, que eleve la música a tu lado como si fuera plegaria o vuelo.
Que te haga reír hasta que duela el alma de tanto gozo, que se quede cuando otros se van.
Una persona que entienda tu luz y tu sombra, y que elija quedarse todos los días.
Una presencia que no apague tu fuego, sino que lo alimente.

Que no te pida ser menos, sino que celebre todo lo que eres.

 

domingo, 22 de junio de 2025

🔥 “Mi cuerpo es altar y Música”

 



Me gusta cuando sudo,

cuando la piel se vuelve tempestad

y los gemidos se escapan,

roncos, dulces, ricos,

como si cada nota que lanzo al aire

se clavara en tu pelvis.


Me muerdo los labios,

los dejo marcados, húmedos,

como antes de un beso prohibido.

Y luego te muerdo a ti,

despacio, fuerte, con hambre,

porque la boca no es para callar

sino para reclamar territorio.


Te lamo la clavícula en circulitos lentos como melodía desencadenada 

bajo como si mi lengua rezara,

como si cada gota de sudor en tu piel

fuera mía…

y lo es.


Me balanceo sobre ti,

como un compás de fuego,

lento al principio,

y luego más…

hasta que no sabes si gritas,

o si soy yo quien te arrastra a gemir cuando escuchas mis gemiditos lentos....


Mis caderas son un conjuro.

No se preguntan.

Se obedecen.

Y si te atreves a mirar mis ojos mientras  entras a mi, notaras el cambio en mi mirada y te juro que no vuelves a amar sin pensar en mí.


Porque cuando me entrego,

no te regalo amor.

Te marco con deseo.

Y eso… no se olvida.


Y justo cuando crees que lo tuviste todo,

me alejo, suave, desafiante,

te miro con fuego, con poder,

y empiezo a tocarme.


Para que observes,

para que aprendas,

cómo me hago el amor,

cómo mis dedos saben dónde,

cómo me acaricio como deseo que tú me acaricies,

cómo gimo solo por mí…

hasta terminar,

con mi propia explosión.

Con mi propio nombre en la boca                                                                   Alexandralasoprano

viernes, 20 de junio de 2025